Auschwitz: sangre derramada que sigue clamando en silencio

En la mañana de hoy, el Santo Padre Francisco visitó Auschwitz I y también Auschwitz II conocido como Birkenau, donde saludando algunos sobrevivientes de aquel abominable genocidio que comenzó en 1942, elevó una plegaria en silencio, dejando en el Monumento Memorial una lámpara encendida.

Un silencio sobrecogedor el del Santo Padre, un silencio que nos clama el drama del hombre, que nos señala el desprecio a Dios al querer exterminar con nuestras propias manos a nuestro propio hermano.

Previo a la visita del Santo Padre al campo de concentración, el director del Museo ha instado a los periodistas a respetar la decisión de silencio del Papa Francisco, ante lo cual no deja de surgir la queja que queda acallada por el ensordecedor grito que clama la sangre de tantos anónimos seres humanos sacrificados, en un 90% judíos.

El Universo entero y la historia durante generaciones ha quedado en shock ante la barbarie aberrante: masacrar la propia carne. El mismo ambiente que imprime la tristeza en el corazón de quien llega a Auschwitz, intenta mantener viva la memoria, de la que el Papa ha hablado en su primer discurso al Presidente de Polonia: “ser conscientes de lo vivido”.

Pero la memoria de hoy 29 de julio, justamente un viernes, es una memoria con lágrimas y sangre, que ya también dos milenios atrás Jesús con su Cuerpo muerto e inmolado habla al hoy de lo que el ser humano puede llegar, no sólo “a hacer” sino “a ser”. El drama de un Caín nunca satisfecho y hasta envidioso, a quien no le importa eliminar de cualquier modo a Abel.

La meditación desde María Madre de la Iglesia es que el antídoto para el veneno del mal es la Misericordia. Por eso San Maximiliano Kolbe quiso ir al extremo ofreciendo su vida en Auschwitz I, y Santa Teresa Benedicta de la Cruz en Auschwitz II cuando fue encontrada por la Gestapo y dice a su hermana Rosa: “Ven, vayamos, por nuestro pueblo”.

Teresa y Maximiliano fueron testigos de lo grande y noble que es capaz de ser la obra amada de Dios y también de ser sin Él en su corazón.

¿Qué dirían estos hombres que han experimentado el sufrimiento en extremo de la situación que vive Venezuela? De seguro estarán recibiendo a los incontables jóvenes que mueren silenciosamente, y que a veces jamás aparecen sus cuerpos. Venezuela vive un Auschwitz psicológico y de balas silenciadas.

Ante tanta barbarie del mal pareciera que poco a poco se opacan las esperanzas de nuestros pueblos. Su Santidad Pío XI describe cómo actúa este mal cómo opera y lo que generan estos totalitarismos, del cual el de Venezuela no escapa: “Viendo el deseo de paz que tienen todos los hombres, los jefes del comunismo aparentan ser los más celosos defensores y propagandistas del movimiento por la paz mundial; pero, al mismo tiempo, por una parte, excitan a los pueblos a la lucha civil para suprimir las clases sociales, lucha que hace correr ríos de sangre, y, por otra parte, sintiendo que su paz interna carece de garantías sólidas, recurren a un acopio ilimitado de armamentos. De la misma manera, con diversos nombres que carecen de todo significado comunista, fundan asociaciones y publican periódicos cuya única finalidad es la de hacer posible la penetración de sus ideas en medios sociales que de otro modo no les serian fácilmente accesibles” (Carta Encíclica ‘Divini Redemptoris’ sobre el comunismo ateo, n. 59)

José Ignacio Ramón

Director-Editor

María Madre de la Iglesia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s